jueves, 12 de septiembre de 2013

Cerámica local, Rabinal (Baja Verápaz) Guatemala

Informe sobre Cerámica local en Rabinal

mayo 27 del 2011. 

Información y ubicación del  lugar
Rabinal es un municipio del departamento de Baja Verapaz, Guatemala. Donde la mayoría de sus pobladores son de etnia Maya-Achí, este se encuentra situado a 972. 69 metros sobre el nivel del mar y localizado a 15º05´30" latitud Norte y a 90º26´50" longitud Oeste. Su extensión territorial es de 504 km², se encuentra en el centro de dicho departamento; colinda al norte con Uspantán (Departamento de Quiche), al sur con los municipios de San Miguel Chicaj, El Chol y Granados, al oriente con el municipio de San Miguel Chicaj y al poniente con el departamento del Quiche y los municipios del Cubulco y Granados. El municipio de Rabinal tiene acceso por la Ruta no. 5. 

Su fiesta y feria titular se celebra del 20 al 25 de enero de cada año, en honor al patrón San Pablo apóstol y durante esta celebración se presenta la danza prehispánica del Rabinal Achí (Declarada por la Unesco en el 2005, obra maestra del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad), el baile de los negritos y paxca, y el chico mudo. 
 
Rabinal, también es muy conocido por las artesanías de morro, como los guacales y los chinchines, la artesanía en barro de la época prehispánica como los incensarios, cerámica moderna elaborada de barro o arcilla y los tejidos. Tradicionalmente, en algunas partes de Rabinal se practica la artesanía de palma también, haciendo petates, sombreros de palma y suyate.

Cerámica local
En el área de Rabinal existen dos tipos de cerámica, en el sentido en cuanto a técnicas y el uso de maquinas caseras creadas por el hombre (Hornos y tornos modernos). La cerámica antigua o la artesanía prehispánica (El viejo oficio), es aquella que conlleva procesos en los cuales solamente tiene que intervenir la mano del individuo y procesos naturales como el secado al sol y al fuego para la terminación de una vasija cerámica. Imaginariamente los artesanos crean o dan vida a figuras zoomorfas y fitomorfas, ollas, incensarios, candeleros, etc., en el área existen entre 20 o 22 artesanos que todavía le dedican tiempo a la elaboración de dicha cerámica. 

En cuanto a la cerámica moderna, los artesanos utilizan el barro y un torno, donde a pesar de uso de las manos, también se ayudan de instrumentos plásticos o de madera para darle forma y un alisado perfecto. Y por lo práctico que hace esta cerámica su elaboración, los artesanos elaboran jarrones, macetas, floreros, platos, fachadas, juegos de muñecos diminutos, colgantes de pared, adornos, etc., y es una mayoría de población la que se dedica a su elaboración aun que hay talleres de distintos oficios. 

Pasta, arcilla o barro
El material utilizado es seleccionado y extraído de una mina de barro que se encuentra a un kilometro del lugar, transportada en carreta de bueyes y luego el material es secado y cernido, y cuando ya esta listo se extiende en el suelo, es amasado con los pies y luego con las manos dándole una consistencia pastosa.

En el proceso cerámico prehispánico la elaboración de una vasija cerámica requiere un poco más de tiempo, esmero y paciencia debido a la decoración, forma y figura de la misma; la cual es tallada y elaborada debidamente a mano sin el uso de técnicas modernas.

Mientras que en la cerámica moderna la arcilla es colocada en una armazón de madera (Torno), que consta de una base circular de madera y en el centro contiene una barra solida de hierro la cual al otro extremo lleva otra base circular sólo que de un tamaño una tres veces menor a la otra, y es en esta base donde se deja caer el barro y con movimientos rotativos dados con los pies (Técnica de moldeado) a la base mayor es como se le va dando forma a la vasija con las manos y con la ayuda de especies de espátulas de plástico o de madera y a veces es curioso observar el uso de bambú lo cual le da un mejor acabado (alisado) a la superficie tanto externa como interna de la vasija.

En cerámica moderna, la vasija obtiene su forma aproximadamente en 7 o 10 minutos. Mientras en el proceso de elaboración prehispánico dilata de 2 a 3 hora e inclusive un poco más de tiempo. 

Proceso de secado o deshidratación:
En el proceso de secado se exponen al sol por un tiempo estimulado las piezas cerámicas, es aquí en esta fase donde la cerámica tanto moderna como prehispánica congenia en algo que no lleva técnicas distintas más que solo la proyección directa de los rayos del sol hacia la o las vasijas.

Horneado:
Dicho proceso es llevado acabo en hornos hechos también de barro donde el horno más grande que pude apreciar, poseía capacidad para hornear aproximadamente más de cincuenta vasijas y también había hornos un poco más pequeños donde cabían aproximadamente de 10 a 16 vasijas dependiendo del tamaño de estas. Si hablamos de lo moderno y de lo antiguo, dentro del ámbito moderno las vasijas son expuestas al fuego en hornos de lamina negra gruesa forrados por dentro de fibra de vidrio,  el fuego quedaba en un túnel o en una especie de trampa lo cual permite que el fuego no les de directamente a las vasijas, más que sólo el calor que este provoca lo cual evita el quemado de las piezas y el fuego es generado por quemadores de gas. Mientras que el ámbito cerámico antiguo el fuego para el horneo de las vasijas es generado por leña.

En la cerámica moderna el tiempo mayor de ser expuesta al fuego una pieza cuando esta aun húmeda es de 7 a 8 horas y cuando esta debidamente seca se expone al fuego 4 horas y la temperatura a las cuales son sometidas las piezas alcanza los 660º centígrados.  

La finalización de una vasija de cerámica moderna es aproximadamente de 1 a 2 días mientras que una vasija prehispánica conlleva aproximadamente una semana completa para su finalización.

Decoración:
En cuanto a la decoración en el proceso cerámico moderno, dependiendo del estilo del pedido o de la pieza; la decoración tarda de 35 a 45 minutos por vasija, la cual se va dando con aplicaciones de la misma pasta seccionándola con palillos o con cuchillas afiladas para crear las figuras tipo fachadas en relieve que resaltan de la superficie externa de las paredes de la vasija. Mientras que en el oficio antiguo conlleva un poco más de tiempo en cuanto a la decoración de la vasija que en raras ocasiones se sirve de instrumentos para aplicarle detalles decorativos a la pieza. La aplicación decorativa con pintura se realiza con pintura de agua en la cerámica prehispánica la cual le da un color como si fuese madera con acabados de pintura blanca. En la cerámica moderna el acabado es dado con pintura normal multicolor.

Conclusiones
Rabinal se caracteriza por ser un municipio rico en cuanto a la artesanía donde existen cantidades de oficios y no necesariamente sólo el de la elaboración de piezas de cerámica.

La cerámica tanto moderna cómo prehispánica no cambian en nada, hablando de las técnicas de su elaborado, y que la moderna se a servido de la tecnificación lo cual hace una demanda de piezas en cantidad mayor en un tiempo menor a el que conlleva la elaboración de una vasija cerámica con el antiguo oficio. 

El precio se mantiene en un equilibrio debido a la cantidad de turistas que llegan al lugar para obtenerlas e ir a observar su proceso de elaboración a los talleres.

Agradecimientos:
A las personas del área de Rabinal quienes muy amables me atendieron en sus talleres de elaboración cerámica tanto moderna como prehispánica y por el tiempo dedicado al brindarme información para la elaboración de dicha investigación.

Y un especial agradecimiento al compañero de Cubulco, quien me brindo la estancia en su casa para la iniciación y finalización de este trabajo.  

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